Ayer experimenté en mis carnes (más bien en mis axilas) el declive de la prensa en papel.
Agosto, Madrid y un barrio no muy céntrico, el único quiosco cerrado, 25 minutos me costo comprar el periódico, y cuando lo conseguí no era el periódico que quería... buscar, descargar.... que contraste!!!
Y sin embargo lo hice.
El cambio de periódicos habituales, además hizo que la cosa no tuviera mucha chicha con la honrosa excepción del Sr. Pérez-Reverte que como es habitual estuvo genial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario